• Lucas ValFrani

Me aburro de leerlo.

Luego de estrictas dietas y excesivas horas de ejercicio, sin ver aún el cambio que buscaba, decidió someterse a dos cirugías estéticas de liposucción. Pero aún así, al poco tiempo la insatisfacción regresó y fue ahí, cuando se dió cuenta que debía modificar otras cuestiones más profundas y de las cuales nunca se había ocupado.


El Domingo en "Todo Es Perfecto", entrevistamos a Maria Montemayor, especialista en Psicología de la alimentación, quien nos contó cómo llegó a dedicarse hoy a éste tema. Nos dijo: “Toda mi vida tuve una relación caótica con mi cuerpo, mi peso y las comidas”. Y nos contó que con tan solo 13 años empezó a hacer dieta. Pero eso no le era suficiente, asi que recurrió al ejercicio físico en exceso, llegando a pasar de 3 horas diarias. Aún así, sentía que los cambios no eran los que ella esperaba. Su constante era comer compulsivamente y probó de todo para lograr verse flaca y alcanzar los estándares que su cabeza le ordenaba: Acupuntura, homeopatía, masajes, pastillas naturales y no naturales, etc., pero la instatisfacción era cada vez mayor, por lo que a sus 20 años, decidió someterse a la primer liposucción. Sin sentirse conforme con los resultados, decidió someterse a una segunda liposucción y ahora si, nos cuenta, por fin había logrado el cuerpo soñado. Pero el cambio duró solo 6 meses y otra vez, la insatisfacción estaba de regreso pero con más fuerzas que nunca.

En ese momento, cuando sintió que había tocado fondo, la luz apareció en su vida al toparse con una información que la ayudaría a dar un vuelco. Se dió cuenta que había operado su cuerpo, pero no su mente. Y luego de trabajar en sus creencias, pensamientos, amor propio y aceptación, “automágicamente” como dice ella, empezó a bajar de peso.


ALIMENTO REAL

Según mi punto de vista, estamos en un momento clave de este gran cambio, en donde los estándares son cada vez más altos y enfermizos, pero a su vez, hay cada vez más gente que toma consciencia acerca de estos temas y decide seguir su corazón en lugar de seguir las modas.


Nos muestran cuerpos perfectos y tenemos la tendencia a idealizar incansablemente. Tocamos un par de botones en el celular y los efectos hacen magia en las fotos, navegamos por las redes en mundos de fantasía, en donde muchos juegan a ver quien muestra la vida más perfecta. Pero el problema no es ese, sino lo que tú pienses al respecto y cómo te afecta eso. A algunos, esto puede marcarlos profundamente. Quizás creas que es algo normal para un adolescente que no tiene “los pies en la tierra” como le ocurrió a Maria cuando tenía 13 años, pero conozco muchos adultos a los que les ocurre lo mismo.


Alguien dijo algo así como... “Hacemos cosas que no queremos, para obtener un dinero que no necesitamos y así poder impresionar a idiotas que no soportamos”.


Y es que el sentir que no cumplimos con determinados estándares, no es algo que solo les ocurre a los adolescentes... como adultos muchas veces nos ocurre lo mismo. Conozco varios casos, es normal, sobre todo si llevan mucho tiempo arrastrando dolores internos que tratan de tapar con cosas por fuera de ellos. Quizás porque siempre les dijeron que se callaran, que no lloren, que no expresen... por el motivo que sea se han guardado ese dolor, y ahora tienen una fuerte necesidad de demostrar cosas afuera para cubrir vacíos internos.


Por eso nuestra entrevistada recurrió a dos cirugías y aún así, no lograba sentirse bien! Por eso algunas personas, cada año sienten la necesidad de comprarse un automóvil más grande, un televisor más grande, un celular más nuevo...y nunca se sienten satisfechos ni completos. Porque la verdadera transformación comienza por dentro, no por fuera!


Toda la información que recibe tu cerebro, está siendo almacenada. Independientemente si eres o no consciente de ello.

Lo que eliges para alimentar tu cerebro, es sumamente importante y puedes empezar hoy mismo respondiendo unas simples preguntas: - Qué lees? - Qué escuchas? - Qué miras? - Quienes te rodean? - Cómo te hablas a ti mismo?


Las personas que frecuentas, te aportan? Te rodeas de personas negativas y quejosas? O positivas y alegres?

Tenemos acceso a todo tipo de información y con tan solo un click. Entonces, para qué elegir aquello que no aporta nada?

Qué miras? Qué lees? Eso te hace bien o te influye negativamente?

A quiénes sigues en las redes sociales? Qué videos miras en YouTube?


Qué es lo último que haces antes de dormirte? Los neurocientíficos afirman que mirar la pantalla del teléfono antes de dormirse, tiene efectos sumamente negativos en nuestro cerebro.

Y en relación a este mismo tema, en algunos de mis cursos suelo hacer esta pregunta: Tú, ni bien abres los ojos al despertar, permitirías que unas 50 o 100 personas ingresen a tu habitación? Y que cada una venga a contarte una historia distinta? Fotos, videos, chistes, anécdotas, mensajes positivos, desilusiones, tristezas, etc... Porque eso es lo que haces al mirar tu teléfono ni bien abres los ojos al despertar. En lugar de escucharte a ti mismo, de conectar contigo, con tu cuerpo, tu alma, tus emociones... sales a regalar toda esa energía al mundo exterior. Abres los mensajes, el WhatsApp, chequeas las redes, los e-mails... y luego sales de la cama. Crees que sería diferente si lo primero que haces al abrir los ojos es agradecer y luego te tomas unos minutos para ti? Por ejemplo haciendo unos estiramientos, tomando agua, meditando..?


Tú puedes tratar de evitar el mundo exterior, sin embargo, hay alguien de quien no puedes escapar. Está contigo 24/7, te guste o no. Tú mismo. Asi que...no te parece importante identificar qué tipo de diálogo estás teniendo contigo mismo?


Con qué palabras te hablas a ti mismo? Tu diálogo mental, es positivo o negativo?


No te preocupes demasiado por lo que los demás vengan a decirte a ti. Si sientes que alguien te trata mal o te dice algo feo, te invito a sentir compasión por la otra persona. Si te trata así a ti, imagina como se trata a ella misma.

Mejor ocúpate de TU propio diálogo mental.


Es conocida la frase: “Lo que contamina al hombre no es lo que ingresa por su boca, sino lo que de ella sale, porque eso, del corazón proviene”.


Qué te dices a ti mismo? Y de qué forma?


Existen distintos tipos de maltrato y algunos, aunque silenciosos, son profundos y más peligrosos que otros que hacen mucho ruido. Todo el tiempo te dices a ti mismo que eres tonto? Aunque sea en broma... cuando te equivocas qué dices? O qué palabras escoges para hacer reír a los demás? Siempre repites que no vales lo suficiente? Que mejor ni lo intentas porque seguro no lo conseguirás? Te tratas de forma despectiva? Crees que por tu edad ya es tarde? En lugar de amar y aceptar tu cuerpo, te juzgas constantemente?


Ojo, no hablo de que te tires al abandono, ese es el otro extremo de la falta de amor propio. Tienes un bello templo para cuidar y respetar. De ti depende mantenerlo activo y nutrirlo de forma divertida, nutritiva, rica y saludable.


ME ABURRO DE LEERLO

Vivimos en un mundo lleno de distracciones asi que uno de los mayores desafíos hoy por hoy, es no distraerse de lo verdaderamente importante. Ya lo dijo El Principito: "Lo esencial es invisible a los ojos".


El amor propio es algo que está tan de moda como infravalorado. En boca de muchos está el amor propio y las frases bonitas, pero en el corazón de algunos pocos se practica. Mucha gente se llena la boca hablando de amor propio pero muy pocos lo viven y ya uno se aburre de leer tanta pavada sobre el amor propio.


No sé cual es tu caso, pero te invito a que te aceptes, para luego poder transformarte. No tiene nada de malo querer evolucionar y de alguna manera "mejorar", pero empieza por la aceptación. Publica menos sobre amor propio y practícalo más. Presta atención a cómo alimentas tu cuerpo pero fundamentalmente, a cómo alimentas tu mente y tu alma. En lugar de fingir en las redes que vives una vida perfecta, prueba usar todo ese tiempo para vivir una vida real y que tú puedas disfrutar. En lugar de dedicarle tanto tiempo a hablar de los demás, ocúpate de tu diálogo interno y de tener una vida tan atractiva, que ya no te quede tiempo para hablar de otros ni para pensar qué dirán sobre ti. De a poco, verás que cuando empieces a incorporar estos pequeños hábitos positivos, “automágicamente” todo tu universo se transformará y ya no necesitarás ninguna cirugía.


Yo también ME ABURRO DE LEERLO pero aún así, el AMOR PROPIO es clave para nuestro bienestar.


Hasta la próxima semana.

Gracias, Gracias, Gracias!


Un abrazo,

Lucas.-

www.lucasvalfrani.com


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