• Lucas ValFrani

in-CURABLE

La primera vez que llegó a mis manos, yo tenía alrededor de 14 años.


Una vez más, Delia Marta, me había permitido quedarme en su casa luego de nuestra sesión de Reiki. Y es que cada vez que iba a verla me sentía tan cómodo, que prefería pasar más tiempo con ella que en casa de mis padres…se imaginarán que a esa edad, al igual que muchos adolescentes, no tenía una buena relación con ellos. Hoy me llevo genial con ambos, pero en aquel momento no y por eso, pasaba horas y horas con mi Maestra.


Los inicios

Delia Marta fué quien me inició en este camino, siempre le estaré agradecido. Nunca olvidaré sus enseñanzas ni tampoco, su biblioteca.

Pequeña, de madera y ubicada en el living. Llena de títulos con los que mis ojos brillaban. Información valiosísima que hoy está de moda, pero en aquel entonces hablar de energía, meditación o metafísica, era cosa de locos.

Ese día ella estaba atendiendo a otra persona, asi que me senté en un cómodo sofá y lo tomé en mis manos. Comencé a hojearlo… al principio curioso, luego un poco sorprendido y al final, sintiendo que esa información resonaba totalmente conmigo.


Ese libro era: “Usted puede sanar su vida” de Louise Hay, considerada una de las pioneras en hablar sobre el poder de nuestros pensamientos. En él, además de una lista de síntomas y sus raíces emocionales, ella relata su terrible historia de abusos repetidos por parte de algunos hombres de su familia, los cuales la llevaron a acumular rabia e ira durante muchos años, derivando en un cáncer en la zona vaginal. En ese momento, ella tuvo que practicar en carne propia lo que predicaba ya que los médicos le aseguraron que sin operación, no sobreviviría más de 3 meses. Tomó responsabilidad absoluta de su salud por varias vías y luego de 6 meses, había logrado sanarse de manera totalmente natural.


Tal vez pienses que es solo 1 en 1 millón, pero déjame decirte que es más común de lo que crees. Al menos para mí, que de alguna manera me siento identificado con su historia, ya que a mi también me tocó poner en práctica lo que yo sabía en la teoría. En Octubre del 2015, me rompí los meniscos de la rodilla izquierda y los médicos me dijeron que sino me operaba, no podría volver a hacer deporte. Busqué una segunda opinión y fué peor: “Aunque te operes, no podrás volver a hacer deporte sin sentir un profundo dolor e hinchazón en la zona”. No me operé. No tomé una sola pastilla y aún así, me sané. Hoy practico cuanto deporte tengo ganas sin sentir dolor ni malestar. ((Dicho sea de paso, ayer tuve el honor de brindar una conferencia para Mindalia Televisión, en la cual les conté la historia completa. Para verla, haz click aquí))


En lo personal, no me extraña para nada que aparezcan cada vez más personas como yo a compartir sus testimonios de sanación natural y supongo que mi falta de asombro se debe a que tuve la suerte de estar en contacto desde muy pequeño con esta información, pero sino es tu caso, al final encontrarás algunas recomendaciones de libros, películas y conferencias que tal vez puedan ayudarte.


Nueva era

De aquel libro de Louise Hay a la actualidad, la ciencia ha avanzado y ha ido demostrando, al fin, lo que los grandes maestros espirituales vienen diciendo desde hace muchísimo tiempo.


En la radio, tengo la enorme posibilidad de entrevistar a algunas personalidades que realmente han marcado un antes y un después en el mundo, tal y como fue el caso del Domingo pasado en donde tuvimos el honor de recibir la visita de Pablo Almazán y Lucrecia Bianchi, a quienes tengo el privilegio de llamar amigos. Ellos son los creadores de “Humano Puente”, un camino de consciencia que propone que todo aquello que no te permite vivir una vida en plenitud es un síntoma: desde una enfermedad, a sentirte desvalorizado o la falta de dinero. Ah! Desde su mirada, todos pueden ser tratados!


Este movimiento no para de crecer en todo el mundo y no es de extrañarse, ya que los testimonios que cita Pablo Almazán en sus libros son realmente impactantes, sobre todo, si nunca has oído hablar del tema. Allí, cuenta casos de personas que se han sanado de todo tipo de enfermedades, comenzando por entender que ese síntoma trae un mensaje (tal y como hice yo con mi rodilla). Desde celíacos hasta autistas, personas con alergias, parkinson, infertilidad y tumores.


En una de sus numerosas conferencias en vivo, ocurrió algo que a mi entender, nos muestra cuán afortunados somos de estar encarnados en este momento de la historia.

Uno de los asistentes pide el micrófono y se presenta como César. Es médico y con mucho respeto, dice que los libros que escribió Pablo “venden muy bien la idea”, pero que él como científico, necesita ver pruebas científicas que demuestren lo dicho. Pablo, lejos de alarmarse, le agradece y le ofrece que él mismo escoja 40 celíacos para hacerle todas las pruebas que quiera y así luego de tratar el síntoma, comparar los resultados. El público aplaude y acto seguido, pregunta si hay algún "ex-celíaco" presente. Una mujer con micrófono en mano, responde un firme “Yo”. Y dirigiéndose al médico, cuenta lo que sus estudios médicos decían antes y después de tratarse, confirmando que la celiaquía es curable. En ese momento, alguien levanta en su mano unos papeles. Son sus estudios. Pablo se emociona y agradece. No es para menos. Y para completar la situación que pareciera sacada de una película, alguien del público quiere hacerle llegar esos estudios al escenario y él dice: “No me los des a mí, yo no sé ni leerlo. Dáselos al doctor”.


Señores y señoras, la conclusión es obvia. Por favor dejemos de insistir con que la tierra es plana. La verdad está cada vez más clara y ya no hay forma de taparla. Los tiempos han cambiado y así como Pablo, claramente no pretende ocupar ni reemplazar el rol del médico, César por su lado, está dispuesto a incorporar nuevos conocimientos por el bien de sus pacientes. FELICITACIONES! Para mí, se trata de eso. De aportar lo mejor que cada uno tiene y dejar de pelearse por querer tener la razón.


Ciencia y espiritualidad, nunca antes habían estado tan unidas. Aprovechemos y agradezcamos este momento único que estamos viviendo como humanidad. Si padeces o conoces a alguien que padece algún síntoma y deseas resolverlo, anímate a abrir tu mente y probar. Qué es lo peor que puede pasar?


Me despido con una reflexión, en la que coincidimos con mi amigo Pablo Almazán: La palabra “in” en inglés, significa “adentro”. Asi que la invitación es a que de ahora en más, cada vez que oigas la palabra “incurable”, comprendas que es "IN-curable". Curable desde adentro.


Un abrazo y hasta la próxima semana.

Gracias, Gracias, Gracias!

Lucas.-

www.lucasvalfrani.com


Aquí va lo prometido:


- Puedes conocer más sobre Humano Puente en: www.humanopuente.com

- La conferencia que menciono se llama “La celiaquía se puede curar” y la encuentras en este link: https://www.youtube.com/watch?v=SZtCJ4BCsdQ&t=4344s

- Te recomiendo enormemente los siguientes autores, además de Pablo Almazán: Dr Sebi, Dr Bruce Lipton, Gregg Braden, Dr Joe Dispenza, Dr Hammer

- Documentales: "HEAL" en Netflix / "Him: más allá de la luz" / “Qué rayos sabemos?”


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